Saco filtrante para deshidratación de lodos de 0,5 m³ y tres clases de carga
Saco filtrante autoportante para deshidratación de lodos, modelo F-BAG L · 0,5 m³ · 0,90 × 0,80 m de superficie · 0,70 m de altura · carga de trabajo 400, 600 o 900 kg · geotextil de PP, O90 100 µm · un solo uso · plazo de entrega 1 a 2 días laborables
La serie F-BAG reúne cuatro tallas autoportantes de sacos filtrantes para deshidratación de lodos Más información. Con 0,5 m³ de volumen útil sobre una superficie de 0,90 por 0,80 metros y 0,70 metros de altura, el F-BAG L es la primera versión en la que usted elige entre tres clases de carga de trabajo: 400, 600 o 900 kilogramos. Esa elección no es un trámite. Decide si el saco lleno cuelga con seguridad de las asas o si hay que vaciarlo a mano antes de retirarlo.
La regla es sencilla: el volumen determina cuánto cabe. La densidad determina cuánto pesa después. La clase de carga tiene que ajustarse al segundo valor, no al primero.
400, 600 o 900 kg: así se elige la clase de carga
Con 0,5 m³ de llenado, la masa esperable resulta de la densidad del material deshidratado. Una orientación aproximada:
| Material de partida |
Densidad aproximada tras deshidratar |
Masa a pleno llenado |
Clase razonable |
| lodos orgánicos ligeros |
en torno a 0,8 t/m³ |
unos 400 kg |
400 kg |
| lodos minerales mixtos |
1,0 a 1,3 t/m³ |
500 a 650 kg |
600 kg |
| lodos minerales pesados, roca, abrasivo metálico |
1,5 t/m³ y más |
750 kg y por encima |
900 kg |
Estos valores son orientación, no compromiso. La densidad real depende del tamaño de grano, de la humedad residual y del acondicionamiento previo. Si tiene dudas: deshidrate un lote, pese el saco y anote la cifra para todos los pedidos futuros. Es media hora de trabajo y deja resuelto cualquier dimensionado posterior. La lógica de cálculo completa está en la guía de tallas Más información.
Quien calcula justo, no llena el saco hasta el borde. Quien elige la clase siguiente tiene reserva y puede aprovechar toda la altura de llenado. Ambas opciones son defendibles, pero conviene que sean una decisión consciente.
Escenarios de uso del saco filtrante de 0,5 m³
La L se emplea típicamente allí donde deshidratar forma parte fija de un proceso y no es la excepción. Zonas de lavado de vehículos y máquinas en las que se vacía con regularidad la trampilla de lodos. Trabajos con hormigón, con agua de corte y de rectificado Más información. Plantas de reciclaje con aguas de proceso recurrentes. Depuradoras pequeñas y descentralizadas con lotes acotados Más información.
La superficie de 0,90 por 0,80 metros es además un valor práctico: cabe en un palé europeo, lo que simplifica notablemente la retirada y el transporte. El saco lleno se mueve con carretilla sin sobresalir del canto del palé.
Material filtrante, llenado y torta de filtración
Como todas las tallas autoportantes, la L es de geotextil de PP consolidado térmicamente e hidrofilizado, con 200 g/m² y unos 2,0 milímetros de espesor, con una abertura característica O90 de 100 µm. Las cinchas sobresalen 280 milímetros. El saco está abierto por arriba y se llena con manguera, tubo, bomba o depósito.
Los caudales documentados de 80 l/s/m² con 50 mm de columna de agua y de 135 l/s/m² con 100 mm de columna de agua describen el textil sin carga. En cuanto se forma la torta de filtración, el caudal baja. Eso no es un defecto, es el principio de funcionamiento: la torta asume parte del efecto filtrante y retiene partículas que el textil por sí solo habría dejado pasar. La guía de proceso describe ese recorrido en detalle Más información.
Datos técnicos del saco filtrante de 0,5 m³
| Característica |
Valor |
| Volumen útil |
0,5 m³ |
| Superficie de apoyo |
0,90 × 0,80 m |
| Altura |
0,70 m |
| Carga de trabajo |
400, 600 o 900 kg a elegir |
| Cinchas |
280 mm de sobresaliente |
| Material |
geotextil de PP, consolidado térmicamente, hidrofilizado |
| Masa superficial |
200 g/m² |
| Espesor del material |
aprox. 2,0 mm |
| Abertura característica |
O90 100 µm |
| Caudal sobre material plano |
80 l/s/m² con 50 mm c.a.; 135 l/s/m² con 100 mm c.a. |
| Uso |
producto de un solo uso |
| Plazo de entrega |
1 a 2 días laborables |
Preguntas frecuentes sobre el saco de 0,5 m³
Como en esta talla se elige clase de carga por primera vez, la mayoría de las preguntas van por ahí.
¿Qué clase de carga elijo si no conozco la densidad?
Con lodos minerales, 600 kilogramos es la clase que basta en la mayoría de los casos. Con harina de piedra, abrasivo metálico o material que compacta mucho, 900 kilogramos es la elección segura. Tras el primer lote pesado ya lo sabrá con exactitud.
¿Qué pasa si supero la carga de trabajo?
La carga de trabajo se refiere a la elevación segura por las asas. Si se supera, la retirada deja de estar cubierta. En ese caso hay que vaciar parcialmente el saco antes de elevarlo, lo que cuesta tiempo y anula la ventaja del procedimiento.
¿Sirve la L también para fangos de depuradora?
Sí, en lotes pequeños y descentralizados se usa para eso. Qué talla y qué clase de carga encajan depende del contenido en sólidos, del acondicionamiento y de la cantidad por lote Más información. Como sustituto de una centrífuga, una prensa de tornillo o un filtro prensa en servicio continuo, la deshidratación en saco no está pensada.
¿Puede ir el agua que sale al alcantarillado?
No sin comprobarlo. El saco filtrante separa sólidos, no depura aguas. Si el filtrado puede verterse depende del medio de partida y de la normativa local, y eso lo tiene que aclarar el titular de la instalación.
¿En qué se diferencia la L de la XL y la XXL?
La L tiene menos superficie de apoyo y es más baja. XL y XXL tienen ambas un metro cuadrado y se diferencian entre sí solo en la altura. Si su sitio es estrecho, la L es la opción adecuada aunque el volumen fuese parecido. Para comparar: la talla XL de 0,8 m³ Más información.