Qué significa deshidratar lodos
Deshidratar lodos significa reducir la fracción líquida de una mezcla de sólido y agua. El motivo es casi siempre el mismo: el agua pesa, el agua ocupa volumen, y las dos cosas se pagan en el transporte y en la gestión del residuo. Quien baja la fracción de agua antes de retirar el material transporta menos y gestiona menos.
Para eso hay varios procedimientos. Decantadores, filtros prensa, prensas de tornillo y filtros de banda trabajan de forma continua o semicontinua, con maquinaria y con la inversión y el mantenimiento correspondientes. La deshidratación de lodos con sacos filtrantes Más información trabaja por lotes y sin piezas móviles: la mezcla entra en un saco filtrante textil, el agua sale por la pared y el sólido se queda dentro. Es, dicho de forma técnica, una separación sólido-líquido de lodos por gravedad. La filtración por gravedad de lodos no necesita bomba de proceso ni presión: el peso de la propia columna de agua hace el trabajo. Y la filtración de lodos con sacos y la deshidratación de lodos con sacos describen lo mismo desde dos lados, la retención del sólido y la salida del agua.
Para esta forma constructiva circulan varios nombres. Saco de deshidratación, saco drenante y saco filtrante por gravedad designan el mismo producto; solo cambia el aspecto que subraya cada término: la fuerza que lo mueve, el contenido o la forma. Esta guía describe cómo transcurre en concreto, a qué hay que prestar atención y dónde el procedimiento deja de ser el adecuado.
Deshidratación de lodos por sacos filtrantes en cinco pasos
Paso 1: colocar. El saco necesita un suelo plano y con capacidad portante. Lleno pesa, y lo que está torcido acaba más torcido. Debajo, el filtrado tiene que poder escurrir de forma controlada, es decir, o bien con pendiente hacia una canaleta, o bien sobre una cubeta. El sitio debe elegirse de modo que el saco lleno quede después al alcance del equipo de elevación previsto. Este último punto es el que más veces se olvida.
Paso 2: llenar. El saco está abierto por arriba y no tiene boca de conexión fija. Se llena con manguera, tubo, bomba, cubo o directamente desde un depósito. Conviene repartir: quien llena siempre por el mismo punto forma torta allí más rápido, mientras otras zonas de la superficie filtrante quedan sin usar. Con material muy líquido merece la pena llenar por etapas y dejar salir agua entre una y otra.
Paso 3: deshidratar. Ahora ocurre lo esencial, y ocurre solo. La columna de agua dentro del saco genera la presión que empuja el agua a través del textil. Al principio escurre deprisa, después cada vez más despacio, porque por dentro se va formando una capa de lodo. Esa capa no es un fallo. Es un segundo filtro, que retiene partículas más finas que el textil por sí solo, y es a la vez la razón de que el caudal baje.
Paso 4: retirar. Cuando ha salido suficiente agua, el saco se eleva por las asas de izado. Aquí lo decisivo es la masa real, no el volumen. Un saco lleno a tres cuartos con lodo mineral pesado puede pesar bastante más que un saco lleno con material orgánico ligero. El equipo de elevación y los accesorios de amarre tienen que corresponder a la carga real. Qué talla soporta qué carga de trabajo lo muestra la guía de tallas Más información.
Paso 5: eliminar. Saco y contenido siguen juntos el camino que marque la clasificación del residuo. Los sacos filtrantes son productos de un solo uso.
Qué determina el curso de la deshidratación
La rapidez y el alcance de la deshidratación dependen de varias magnitudes que se influyen entre sí.
| Factor | Efecto |
|---|---|
| Contenido en sólidos | Una fracción mayor significa menos agua que expulsar, pero también torta más rápida |
| Tamaño de partícula y de flóculo | El material grueso deshidrata antes. Las fracciones finas y limosas colmatan el textil |
| Forma del grano | El material anguloso forma una torta más permeable que el laminar |
| Acondicionamiento | Un lodo floculado suelta el agua mucho mejor que uno sin acondicionar |
| Temperatura | El agua templada es menos viscosa y escurre antes |
| Altura de llenado | Más columna de agua significa más presión, pero también más carga sobre la torta |
| Superficie filtrante | Más superficie mojada reparte la torta y retrasa la colmatación |
De esa lista se sigue la consecuencia práctica más importante: no existe una duración de deshidratación de validez general. Quien da una cifra o conoce el lodo con exactitud o está adivinando. Con un medio que aún no ha deshidratado, un ensayo con un solo saco es el método más rápido y más barato de llegar a una base de planificación fiable.
Saco filtrante de 100 µm: por qué O90 no es un umbral de separación
Para los sacos filtrantes autoportantes está documentada una abertura característica O90 de 100 µm. Quien busca un saco filtrante de 100 µm suele leer ese dato como umbral de separación, y no lo es.
O90 es un valor del ensayo de geotextiles. Dice que el 90 por ciento de los poros del material son menores que la medida indicada. No dice qué partícula queda retenida. Primero, porque los poros no son canales rectos, sino una red enredada. Y segundo, porque la retención cambia mucho con la formación de la torta: una partícula de 40 µm que al principio pasa queda sujeta diez minutos después por la capa ya formada.
En el saco Classic y en los velos para lodos de pintura, algunos datos llevan la palabra «nominal». También eso es un dato de diseño del fabricante y no un umbral medido.
En la práctica: si le importa la claridad del filtrado, el ensayo previo es el medio adecuado. Y si el primer filtrado sale turbio, merece la pena esperar al segundo antes de dar el material por inadecuado.
Cómo leer los valores de caudal del material filtrante
Para el geotextil de 200 g/m² están documentados 80 l/s/m² con 50 mm de columna de agua y 135 l/s/m² con 100 mm de columna de agua. En el saco Classic figura una permeabilidad al aire de 500 l/dm²/min a 200 Pa, y en los dos velos para lodos de pintura, 8.900 y 4.300 l/m²/s respectivamente.
Todos estos números valen para material plano y limpio en banco de ensayo. Sirven muy bien para comparar materiales entre sí. No sirven para calcular el caudal de un saco lleno. Un material el doble de abierto no deshidrata un lodo dado el doble de rápido, porque en cuanto la deshidratación arranca la resistencia la marca la torta y no el textil.
Filtrado: filtrado no es depurado
El agua que sale del saco está filtrada, no depurada. La diferencia es grande. Se separan sólidos por encima del límite de retención. No se separan sustancias disueltas, aceites en emulsión, sales, metales en disolución ni nada de lo que determina el pH.
Si el filtrado puede ir al alcantarillado, volver al circuito o debe gestionarse como agua residual depende del medio de partida y de la normativa local. En agua de lavado de hormigón, el tema es normalmente el pH Más información; en aguas de taller, el contenido en hidrocarburos; en aguas de proceso, la autorización del centro. Esa pregunta va al principio de la planificación y no al final.
Un apunte sobre el resultado: el lodo deshidratado que se saca del saco no es un producto seco. La gravedad retira agua libre y agua débilmente ligada, no la que está ligada químicamente. Cómo de compacto queda depende del material, y esa es exactamente la razón por la que la clasificación del residuo la hace su gestor y no una tabla.
Sistema de sacos filtrantes: qué suministramos y qué no
Cuando se busca un sistema de deshidratación de lodos o un deshidratador de fangos, se espera casi siempre una instalación completa: bastidor, depósito, bomba, dosificación de polímero y, a veces, control. Conviene decirlo con claridad.
WINKLER fabrica el medio filtrante textil. No fabricamos ni bastidores, ni depósitos, ni bombas, ni equipos de dosificación. Es decir, suministramos el consumible, no el equipo de sacos filtrantes para lodos al completo, y tampoco un sistema de deshidratación de lodos con sacos llave en mano.
Esa distinción es útil también en la otra dirección. Si ya tiene una instalación en servicio, sea un deshidratador de fangos con sacos, un deshidratador de lodos con sacos filtrantes o un sistema de sacos filtrantes para lodos de otro fabricante, en la mayoría de los casos podemos suministrar el saco de recambio, siempre que las cotas encajen. Lo que necesitamos para decírselo con seguridad:
medida libre interior del alojamiento o del bastidor: largo, ancho y altura utilizable
forma de sujeción del saco: colgado del borde, en marco, con aro o con brida
tipo de llenado: por arriba, lateral, por tubo o con bomba
material y finura del saco que utiliza hoy, si lo conoce, o una muestra
cantidad anual aproximada
Con esos datos comprobamos si una talla estándar encaja o si confeccionamos a medida Más información.
Y en la comparación con otros procedimientos: una centrífuga o un decantador trabajan de forma continua y alcanzan valores de sequedad que la gravedad no alcanza, porque generan presión o fuerza centrífuga. El saco filtrante no compite con eso. Compite con la situación de no tener ninguna instalación.
Dónde llega la deshidratación en saco a sus límites
El procedimiento es bueno cuando encaja y malo cuando no. Con honestidad, estos casos forman parte:
Caudal continuo durante horas o días. Para eso están construidos el decantador, la prensa de tornillo y el filtro prensa. Un saco filtrante trabaja por lotes, por ejemplo con fangos de depuradoras pequeñas Más información.
Exigencias altas de materia seca. Si hay que alcanzar una humedad residual determinada, un procedimiento a presión es la opción fiable. La gravedad da lo que da.
Lodos muy finos y no floculables. Si el material colmata el textil de inmediato y no se forma una torta permeable, apenas pasa agua.
Cantidades grandes con poco espacio. La deshidratación en saco necesita superficie y tiempo. Donde faltan las dos cosas, deja de ser rentable.
Medios de composición química poco clara. El polipropileno resiste muchos medios acuosos, pero no todos. Con disolventes, temperaturas altas o concentraciones agresivas, el medio se revisa antes Más información.
Si alguno de estos puntos se aplica a su situación, preferimos decirlo antes y no después del primer intento.
Y cuándo el saco es la opción adecuada
Al revés, hay bastantes razones a favor cuando las condiciones acompañan. No hay inversión en una instalación. No hay mantenimiento de piezas móviles. El sitio se elige libremente y puede cambiar: el saco va donde cae el lodo, en lugar de llevar el lodo a la instalación. El esfuerzo escala con la cantidad y no con el tamaño del equipo. Y con un caudal irregular no queda ninguna máquina parada.
Para talleres y plantas en los que cae lodo, pero no en cantidades que justifiquen una prensa, esa suele ser la solución más rentable.
Lista de comprobación antes del primer uso
Suelo plano, con capacidad portante y con recogida de filtrado
Sitio accesible para el equipo de elevación
Llenado repartido, y por etapas si el material es muy líquido
Clase de carga elegida según la masa esperada, no según el volumen
Con lodo desconocido, probar y pesar primero un saco
Vía del filtrado resuelta antes del primer uso
Vía de eliminación y clasificación acordadas de antemano con el gestor
Ejemplos de aplicación en detalle: lodos de perforación Más información, lechada de cemento y lodos de hormigón Más información, lodos de lavado Más información, fangos de depuradora Más información y lodos de pintura Más información.






