Deshidratación de fangos en EDAR y depuradoras pequeñas: cuándo encaja el saco filtrante
Deshidratación de fangos cuando no sale a cuenta una prensa
En una EDAR grande, deshidratar fangos es tarea de máquinas. Centrífugas, prensas de tornillo y filtros prensa trabajan allí en servicio continuo, están dimensionados para un caudal constante y se amortizan por cantidad.
Pero hay muchas situaciones en las que faltan exactamente esas condiciones. Depuradoras pequeñas con purga periódica de fangos. Instalaciones descentralizadas en empresas, campings, hoteles o urbanizaciones. Depuradoras municipales en las que hay que deshidratar un caudal secundario o resolver una incidencia. Instalaciones cuya prensa está parada una semana y en las que el fango sigue cayendo.
En esos casos la pregunta no es qué máquina es la mejor, sino qué se hace cuando no hay máquina. La deshidratación en saco es para eso una respuesta practicable, y en el mercado español se ofrece bajo el nombre con el que se busca: sacos filtrantes para depuradoras.
Fangos o lodos: una nota sobre el vocabulario
En España conviven dos palabras para lo mismo. En depuración de aguas residuales se habla de fangos; en industria, obra y perforación, de lodos. Los productos son los mismos y las páginas de esta tienda usan lodos como forma general, porque el resto del catálogo es industrial. En esta página escribimos fangos, porque es la palabra del sector, y donde aparece lodos se refiere al mismo material. Un saco filtrante para fangos de depuradora y un saco filtrante para lodos son el mismo artículo, y la deshidratación de lodos de depuradora y la deshidratación de fangos de depuradora describen el mismo trabajo.
Lo mismo vale para los verbos. Filtración de fangos con sacos, filtración de lodos de aguas residuales y deshidratación por gravedad nombran aquí el mismo paso: retener el sólido y dejar salir el agua.
Deshidratación de fangos con sacos filtrantes: el desarrollo
El fango se bombea desde el depósito de purga o de almacenamiento a un saco filtrante autoportante Más información. El saco se coloca sobre suelo firme, encima de una superficie que permita recoger el filtrado. El agua sale por la superficie textil, el sólido se queda dentro y se compacta con el tiempo.
Como el saco está abierto por arriba y no tiene boca de conexión fija, se llena con el equipo de bombeo que ya existe. No hace falta modificar la instalación, pero sí un sitio adecuado y una vía de filtrado resuelta.
Una vez deshidratado lo suficiente, el saco se eleva por las asas y se lleva junto con su contenido a valorización o a eliminación. La deshidratación de fangos por sacos filtrantes no necesita ninguna pieza en movimiento; el desarrollo completo, con torta de filtración y retirada, está en la guía de proceso Más información.
El acondicionamiento decide más que el textil filtrante
Este es el punto más importante en la deshidratación de fangos biológicos, y el que más se subestima. El fango de una depuradora urbana está formado en buena parte por flóculos orgánicos finos que retienen agua. Sin acondicionar, ese material suelta el agua con desgana, da igual qué medio filtrante utilice.
Con un acondicionamiento adecuado, normalmente con polímero, el comportamiento cambia de forma notable: los flóculos se hacen mayores y más estables, se forma una torta de filtración más permeable y el agua encuentra camino. Cuando una deshidratación en saco no funciona, en nuestra experiencia falla más veces por el acondicionamiento que por el saco.
Qué producto y qué dosificación encajan depende del fango y corresponde al titular de la instalación o a su proveedor químico. El medio filtrante lo ponemos nosotros; la química del proceso previo, la planta.
Deshidratación de lodos de aguas residuales industriales
Fuera de la depuración urbana, el mismo procedimiento se emplea para la deshidratación de lodos de aguas residuales industriales: fangos de neutralización, lodos de precipitación de metales, lodos de lavadores de gases o fangos de una balsa de decantación. La lógica es la misma que arriba, con dos diferencias prácticas.
La densidad tras deshidratar suele ser mayor, porque el contenido mineral es mayor. Ahí la carga de trabajo se convierte antes en el límite que el volumen. Y la compatibilidad del medio con el polipropileno hay que comprobarla, porque el pH, la temperatura y los aditivos varían mucho más que en una EDAR. Un saco filtrante para aguas residuales industriales se elige por eso siempre con el medio delante, no solo por la cantidad. Indíquenos medio, concentración, temperatura y tiempo de contacto y revisamos la aptitud Más información.
Qué consigue la deshidratación por gravedad y qué no
La sequedad alcanzable y la duración dependen del fango, del acondicionamiento y del tiempo de reposo, y no se pueden indicar de forma general. Lo que sí se puede decir:
La deshidratación por gravedad retira agua libre y agua débilmente ligada. No alcanza los valores de un procedimiento a presión, porque no se genera presión. La ventaja no está en el resultado por lote, sino en que no hay que mantener ninguna instalación.
Hasta dónde llega en su caso se aclara en una tarde con un solo saco: llenar un lote real, anotar el tiempo de reposo, pesar el saco y extrapolar a la cantidad anual. Esa única medición sustituye cualquier dato general.
Qué saco filtrante para fangos de depuradora encaja
La elección se rige en primer lugar por la cantidad que cae en cada purga.
| Cantidad por purga | Punto de partida razonable |
|---|---|
| hasta unos 100 litros | talla M de 0,125 m³ Más información |
| 100 a 400 litros | talla L de 0,5 m³ Más información |
| 400 a 700 litros | talla XL de 0,8 m³ Más información, si la altura lo permite |
| más de 700 litros | talla XXL de 1,25 m³ Más información o varios sacos |
En fangos de depuradora, la densidad tras deshidratar suele quedar claramente por debajo de la de los lodos minerales, de modo que la carga de trabajo es menos veces el factor limitante que el volumen. Aun así: pesar una vez es mejor que estimar tres. Los caminos de cálculo están en la guía de tallas Más información.
Sacos filtrantes para bajas producciones: dónde está el límite
Con caudal continuo a lo largo del día. Con valores de sequedad fijados por contrato o por normativa. Con cantidades diarias del orden de metros cúbicos. Sin sitio para el tiempo de reposo de los sacos.
En esos casos, la deshidratación en saco es como mucho un complemento para paradas y caudales secundarios, no un sustituto. Para revisar un proceso concreto está disponible el asesoramiento en tecnología de filtración industrial Más información.
Preguntas frecuentes sobre la deshidratación de fangos
Estas son las preguntas que nos llegan con regularidad de titulares de depuradoras pequeñas y descentralizadas.
¿Huele?
El fango huele, y deshidratarlo cambia poco eso. Con tiempos de reposo largos y con calor el olor puede aumentar. Ayudan un sitio cubierto o tapado y tiempos de reposo cortos. Si hay vecindario sensible, ese punto entra en la planificación.
¿Puede volver el filtrado a la instalación?
En muchos casos la devolución a cabecera es el camino evidente, porque el filtrado lleva carga orgánica. Si eso funciona en su instalación y cómo, lo decide el titular en función de la carga hidráulica y de materia.
¿Cuánto tiempo tiene que estar un saco?
Depende del fango y del acondicionamiento; la guía de proceso explica los factores Más información. Planifique el sitio con holgura para no tener que retirar bajo presión de tiempo.
¿Sirven los sacos para fango digerido?
El fango digerido suele deshidratar mejor que el fango en bruto. Vinculante solo lo es tras un ensayo con su material.
¿Y la clasificación del residuo?
Saco y contenido se eliminan juntos. Cómo se clasifica y valoriza el fango deshidratado se rige por la normativa vigente y por la analítica de su instalación. Eso lo aclara el titular con su gestor de residuos.




