Filtros de aguas pluviales y sistemas de retención: del aljibe al imbornal
WINKLER fabrica filtros textiles para aguas pluviales y sistemas de retención para aljibes, pozos de infiltración, imbornales, sumideros y superficies industriales. Los productos retienen sólidos en el punto donde el agua de lluvia o de escorrentía entra en el depósito, el pozo o el sistema de drenaje.
Bolsa microfiltrante para aljibe de DN325 a DN800 · bolsas para pozo de infiltración de DN1000 a DN2500 · insertos para imbornales y sumideros de 100 o 70 µm · sistemas de retención de granza de 70 µm
Un filtro para agua de lluvia trabaja donde el agua entra
Perfil breve de la gama: bolsas filtrantes textiles para agua de lluvia · aljibe y depósito de DN325 a DN800 · pozo de infiltración de DN1000 a DN2500 · imbornales y sumideros con 100 y 70 µm nominales · sistemas de retención de granza con cubo galvanizado · fabricación propia en Werther
Opción
Bolsa microfiltrante para la entrada del aljibe, de DN325 a DN800
Perfil breve de la gama: bolsas filtrantes textiles para agua de lluvia · aljibe y depósito de DN325 a DN800 · pozo de infiltración de DN1000 a DN2500 · imbornales y sumideros con 100 y 70 µm nominales · sistemas de retención de granza con cubo galvanizado · fabricación propia en Werther
Bolsa filtrante para pozo de infiltración, de DN1000 a DN2500
El agua de lluvia arrastra lo que encuentra por el camino. En un tejado son polvo, polen, restos de musgo, fragmentos de hoja y, tras una sequía larga, sedimento fino. En un patio o en una calzada son arena, gravilla, desgaste de neumático, restos de barrido y, en invierno, fundente. En una planta de transformación de plástico es además granza. Ninguno de esos materiales causa problemas mientras esté en la superficie. Los causa cuando llega al depósito, al terreno o al alcantarillado.
Filtrar imbornales, sumideros y desagües pluviales: tres tareas, tres soluciones
El agua de lluvia arrastra lo que encuentra por el camino. En un tejado son polvo, polen, restos de musgo, fragmentos de hoja y, tras una sequía larga, sedimento fino. En un patio o en una calzada son arena, gravilla, desgaste de neumático, restos de barrido y, en invierno, fundente. En una planta de transformación de plástico es además granza. Ninguno de esos materiales causa problemas mientras esté en la superficie. Los causa cuando llega al depósito, al terreno o al alcantarillado.
Un filtro para agua de lluvia separa esos sólidos en el punto de entrada, antes de que se depositen donde molestan. WINKLER fabrica para ello bolsas filtrantes textiles, no aparatos: una tela que el agua atraviesa y que retiene lo que lleva dentro. Ese principio funciona en cuatro puntos distintos, y de esos cuatro puntos se ocupa el resto de esta página.
Dentro del pozo de infiltración Bolsa filtrante para pozo de infiltración
aprox. 80 µm de diseño
un solo uso En la cesta de un imbornal
Bolsa filtrante para cesta de imbornal
100 µm nominales consumible
En la cesta de un imbornal, retención fina Bolsa filtrante de microplásticos
70 µm nominales
consumible Sustituyendo la cesta completa
Sistemas de retención de granza
70 µm nominales cubo galvanizado con filtro premontado
Nota técnica
La confusión más frecuente en este campo no es de finura, es de ubicación. Un mismo término, filtro para recogida aguas pluviales, puede referirse a la entrada de un aljibe o a la reja de un patio. Por eso la gama se ordena por el sitio donde va montado el filtro y no por el material. Los dos primeros puntos pertenecen al agua de lluvia de tejado, los tres últimos al agua de escorrentía de superficies transitadas. Esa es la primera decisión, y suele resolverse sola.
Información técnica
Filtro de agua pluvial en aljibe y depósito
Quien recoge agua de lluvia para riego, para la cisterna del inodoro o para la lavadora quiere el agua limpia y el depósito sin fango en el fondo. Sin prefiltración, todo lo que llega se sedimenta y vuelve a levantarse con cada arranque de la bomba.
La bolsa microfiltrante cuelga dentro del depósito, justo bajo el tubo de entrada, sujeta por seis cinchas perimetrales de 25 mm. No hace falta tocar la entrada ni añadir técnica dentro de la arqueta, y por eso es la vía habitual para equipar un aljibe que ya está en servicio. Está disponible en varias medidas nominales entre DN325 y DN800 y se limpia con agua.
Un pozo de infiltración solo funciona mientras el agua atraviesa la solera y llega al terreno. Los sólidos finos se depositan justamente ahí, se compactan y forman con los años una capa que ya no deja pasar el agua. Esa colmatación es lenta y se nota tarde, normalmente cuando el agua tarda un día entero en desaparecer.
La bolsa filtrante para pozo de infiltración se cuelga dentro del pozo y recoge esos sólidos antes de que lleguen a la solera. Es un fieltro punzonado de polipropileno de dos capas, 130 más 200 g/m², con una finura de diseño de unos 80 µm, disponible en DN1000, DN1500, DN2000 y DN2500. Se cambia entera, con el contenido dentro, mediante el kit de fijación que queda instalado de forma permanente en la pared.
Un detalle importante para la planificación: la bolsa evita que entre más material, pero no recupera la capacidad de infiltración de una solera que ya está colmatada. Ese punto está explicado en la guía sobre pozos de infiltración obstruidos. Pozo de infiltración obstruido: causas, mantenimiento y prevención
Información técnica
Filtro para desagüe pluvial, imbornal y sumidero
En calzadas, patios, aparcamientos y zonas logísticas, el agua se va por imbornales y sumideros. Bajo la reja hay casi siempre una cesta, y esa cesta es el último sitio donde todavía se puede retener algo antes de que salga de la parcela. Sin inserto textil, la cesta solo retiene lo que decanta; lo fino sigue en suspensión y se marcha con la siguiente lluvia.
En calzadas, patios, aparcamientos y zonas logísticas, el agua se va por imbornales y sumideros. Bajo la reja hay casi siempre una cesta, y esa cesta es el último sitio donde todavía se puede retener algo antes de que salga de la parcela. Sin inserto textil, la cesta solo retiene lo que decanta; lo fino sigue en suspensión y se marcha con la siguiente lluvia.
Para ese punto hay dos finuras y una razón para cada una. Con 100 µm nominales, la bolsa filtrante para cesta de imbornal retiene arena, gravilla, sedimento y hoja y deja pasar suficiente agua para el régimen normal. Con 70 µm nominales, la bolsa de microplásticos alcanza además partículas más finas de origen viario, y a cambio se carga antes. Cuál de las dos corresponde a su superficie es una cuestión de tarea y de ritmo de mantenimiento, no de calidad; la comparación completa está en la página sobre filtración de imbornales y sumideros. Microplásticos y desgaste de neumáticos: qué retiene un filtro y qué dicen DWA-A 102 y AFS63
Información técnica
Sistemas de retención de granza de plástico
Donde se transporta, ensaca, trasvasa o limpia granza, se pierde granza. Lo que cae al patio se va con la primera lluvia por el imbornal, y ahí termina el asunto para la empresa y empieza para el medio ambiente.
Los sistemas de retención sustituyen la cesta existente por un cubo galvanizado con un inserto textil de 70 µm ya montado, de modo que el agua pasa forzosamente por la tela. Hay cinco formas constructivas y un filtro de recambio suelto para cubos que ya tenga. La elección se hace por la geometría de la arqueta y no por la capacidad.
Sobre el marco normativo, y con la misma claridad con la que lo tratamos en la guía correspondiente: un sistema de retención puede formar parte de las medidas de una empresa, entre ellas las relacionadas con el Reglamento UE 2025/2365 y con Operation Clean Sweep. No cumple obligaciones por sí mismo. El cumplimiento depende del conjunto de medidas, de la documentación y de la organización interna, no de una pieza. Evitar pérdidas de granza de plástico: medidas y marco normativo
Información técnica
Qué significa una finura nominal
Este párrafo vale para todos los filtros de aguas pluviales de esta gama y es el que evita la mayor parte de las decepciones. Una finura nominal describe el diseño del material, no una línea de corte. Partículas más finas pueden pasar, sobre todo mientras la tela está nueva y sin carga. A medida que se acumula material, la retención aumenta y el caudal baja. Ese es el desarrollo normal de cualquier filtración mecánica y la razón por la que todo filtro necesita un ritmo de revisión.
De ahí se siguen dos cosas. Ninguna cifra en micras demuestra un rendimiento; para eso hace falta un ensayo según el procedimiento previsto. Y un filtro cargado reduce el caudal, de modo que con lluvia intensa puede desbordar. No damos garantías de desagüe libre en episodio de tormenta con ninguno de estos productos; lo que sí damos es la indicación de mantenimiento correspondiente. La clasificación técnica completa de estos conceptos está en la guía sobre DWA-A 102 y AFS63.
Preguntas frecuentes sobre filtros de aguas pluviales
¿Qué filtro para agua de lluvia necesito para mi aljibe?
Depende de la abertura, no del volumen del depósito. Mida el diámetro interior del punto donde va a colgar la bolsa y elija la medida nominal correspondiente entre DN325 y DN800. Con medidas intermedias o geometría poco habitual, fabricamos a medida.
¿Estos filtros de agua pluvial hacen potable el agua de lluvia?
No. Retienen sólidos. Las sustancias disueltas, los gérmenes y la carga química permanecen en el agua. Para riego, cisterna del inodoro y lavadora, el agua filtrada es lo habitual; para agua de boca hacen falta un tratamiento distinto y los requisitos legales correspondientes. ¿Sirve una bolsa filtrante como filtro de bajante? No. Nuestras bolsas trabajan dentro del depósito, dentro del pozo o dentro de la cesta del imbornal, y necesitan un borde o una abertura donde sujetarse. Un filtro de bajante es otra pieza, con otro montaje y otra finura. Ambas cosas se combinan bien, pero no se sustituyen.
¿Cuál es la diferencia entre 100 y 70 µm en un imbornal?
Con 100 µm retiene arena, sedimento y hoja y deja pasar más agua. Con 70 µm alcanza además partículas finas de origen viario, y a cambio se carga antes y hay que revisarlo con más frecuencia. Es una decisión de tarea y de mantenimiento, no de calidad.
¿Cada cuánto hay que cambiar el filtro?
No hay un intervalo general, porque depende de la superficie conectada, del arbolado, del tráfico y de la estación. En un aljibe funciona bien una revisión en primavera y otra en otoño. En un imbornal, engánchela al ciclo de limpieza que ya exista. En el primer año conviene revisar de cerca y deducir el ritmo real de esa experiencia. ¿Cumplo el Reglamento UE 2025/2365 con un sistema de retención? No de forma automática. El Reglamento se dirige a procesos, medidas y justificación documental de la empresa. Un sistema de retención en el desagüe puede ser una de esas medidas. La valoración del caso concreto corresponde a la empresa, si procede con apoyo técnico.
¿Fabrican medidas especiales?
Sí, y es una parte relevante de lo que hacemos. Cosemos las bolsas en Werther, con corte por láser para los tejidos que lo admiten. Envíenos las cotas interiores, la altura libre y el tipo de sujeción previsto.
¿Necesita ayuda para elegir?
Un filtro para recolectar agua de lluvia puede montarse en varios sitios del recorrido, y nosotros cubrimos uno de ellos. Para que la elección sea rápida, aquí está el recorrido completo con lo que hacemos y lo que no. Que no fabriquemos las otras etapas no significa que sobren. Un recogedor de hojas en el bajante alarga bastante la vida útil de la bolsa fina que va después, y en muchas instalaciones ambas cosas se combinan. Dónde encaja cada tipo de filtro está explicado con detalle en la página sobre prefiltración del agua de lluvia.
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